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Críticas de cine

‘Ausencia de verdad’, la voz de la libertad

Filmin estrena el esperado documental de Ramona S. Díaz que relata la conmovedora historia de Maria Ressa

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5/5

Filmin España presenta en exclusiva Ausencia de Verdad (A Thousand Cuts), un documental, dirigido y escrito por la filipino-estadounidense Ramona S.Díaz, que alza la voz por la democracia y libertad de expresión. Tuvo su estreno mundial en el festival de Sundance en 2020 y algunos críticos lo calificaron como un must.

Sinopsis de Ausencia de Verdad

La periodista filipina María Ressa, quien fue corresponsal para CNN internacional, vive bajo una amenaza de muerte constante desde que fundó el medio independiente Rappler. ¿El motivo? Contar la verdad que incomoda al presidente Rodrigo Duterte, todo un ícono del populismo que presume haber matado personalmente a “criminales”.

Abandera una campaña sanguinaria en contra de las drogas, que se ha cobrado miles de víctimas. María y organismos internacionales la denuncian y cuestionan, dado que, más bien, parece una matanza de gente humilde y de otros que suponen una piedra en el zapato para Duterte, como los comunicadores.

Una de las balas más poderosas de Duterte son las fake news y su poder para influir en la opinión pública y en este caso en un declive de la democracia, que planteamos a continuación.

“Planto cara al poder con la verdad por delante, que es lo que el mundo necesita desesperadamente”, admite. “El miedo es real, por supuesto, pero es como un músculo, te acabas acostumbrando. Cuánto más peligroso es ser periodista, más importante es lo que hacemos”, destaca en una nota de prensa que recoge Filmin.

Crítica de ‘Ausencia de Verdad’

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Ausencia de Verdad | Imagen cedida por FIlmin

Ausencia de Verdad voltea la mirada a las democracias ficticias cuyos líderes usan la desinformación como un arma de destrucción. Sobre esto versa la narrativa.

Caza de brujas

El documental narra la historia de María Ressa, periodista filipina galadornada con el Nobel de la Paz 2021, quien honra al periodismo con su búsqueda de la verdad. Ressa expone la realidad de Filipinas para mostrar cómo se descuartiza la democracia por la dictadura maquillada de Rodrigo Duterte. Este líder populista es conocido como “Harry el sucio” por su guerra contra el crimen organizado, donde no deja títere con cabeza, desde que ganó la Presidencia en 2016.

Los periodistas y medios de comunicación independientes, como el portal de noticias Rappler (fundado por Ressa), también son blanco de esta caza de brujas, que el documental pone de manifiesto y recoge fragmentos de los discursos cargados de amenazas del Presidente: “Por ser periodista crees que estás exenta de ser asesinada”.

Ver para creer

Los comentarios de Duterte son ver para creer. Aunque el largometraje nos da solo una instantánea con discursos intercalados, nos podemos hacer una idea de la personalidad del líder filipino.

El mandatario tiene un afán de protagonismo exacerbado, que roza lo grotesco, al puro estilo populista. Es un prototipo de macho alfa, que se enorgullece de su misoginia y alardea de su vida sexual activa.

Le gusta el show, busca acaparar titulares y se vende como un hombre de barrio con una retórica de Robin Hood para ganarse al pueblo y lo consigue. Esto pese a que, como vemos, no esconde su mano justiciera, habla sin pelos en la lengua, suelta insultos y amenazas que dejan a uno estupefacto.

Su séquito de títeres, entre los que figura Ronald “Bato” Dela Rosa, entonces director del departamento de prisiones y ahora senador, matarían por él, como se refleja en el largometraje. Dela Rosa nos recuerda a ciertas personalidades del gobierno venezolano y es inevitable no acordarnos de estos cuando lo vemos bailar y cantar.

¿Guerra anticrimen o cruzada contra las piedras en el zapato?

La voz de Samira Gutoc, también periodista y candidata a senadora, cobra protagonismo para, entre otros aspectos, denunciar que “la guerra antidrogas está matando a la juventud del país asiático”.

Defensores de derechos humanos señalan que alrededor de 20 mil personas fueron eliminadas del mapa, entre las que figuran comunicadores. En este recorrido audiovisual de hora y media, un periodista de Rappler sigue a un equipo de policías para ver si estas ejecuciones tienen sustento o si, más bien, se trata de una cruzada contra la gente más pobre e incómoda para Duterte.

Desde ahí inicia un acoso sin límites. Sobre Ressa pesan diez órdenes de arresto, que no han servido para silenciarla ni tampoco a Rappler, ante el abuso de poder y militarización de la ley. Sin embargo, es complicado no sentir frustración ante una libertad de prensa obstaculizada.

El juego del Whac-a-Mole

Ausencia de Verdad expone claramente, por un lado y como hemos comentado, al enemigo por excelencia de las democracias ficticias: los medios de comunicación independientes. Por otro, un arma muy poderosa para combatir a estos: la desinformación y fake news, expresión que Donald Trump, otro de la camada de Duterte, repitió hasta la saciedad y es que, las verdades ofenden.

El documental analiza, a través de una serie de reportajes publicados por Rappler, a uno de los motores de la desinformación: los trolls o cuentas falsas en redes sociales. Las mentiras y mensajes impregnados de odio- de los que Ressa y miles de periodistas son víctimas a diario- se propagan a la velocidad de la luz. Su impacto no conoce límites y hay un empacho generalizado de noticias falsas.

Como expone la periodista, 26 cuentas falsas pueden influir hasta en tres millones de cuentas con el mensaje pertinente. Lo que nos ayuda a entender la influencia de las fake news en la opinión pública y, por ende, en la democracia.

Ressa lo compara metafóricamente con el juego del Whac-a-Mole, es decir, cuando se golpea a un scammer o topo, rápidamente sale otro; se multiplican, creando un clima de confusión que empaña la realidad.

Es un juego de nunca acabar que genera adicción en ciertas esferas del autoritarismo como, en este caso, retrata el documental. Mocha Uson, cantante y subsecretaria de comunicación de Duterte, es una fan del juego.

Ausencia de Verdad es una lección magistral

Ausencia de Verdad es una lección magistral. Pero ojo, la clase se dirige a todos porque vivimos en la era de la desinformación y en una transición a la digitalización. Es valioso tomar nota del impacto que generan las fake news y cómo simples tuitazos pueden moldear una opinión.

El largometraje no busca cambiar la nuestra, solo centra la mirada en cómo funciona el flujo de información y, a su vez, para equilibrar la balanza, invita a valorar el buen periodismo, a través de María Ressa, quien abandera la búsqueda de la verdad.

La revista Time nombró a María Ressa Persona del Año en 2018 porque hay “grandes riesgos cuando se busca una mayor verdad”. El periodismo de guerra dejó de aludir exclusivamente a zonas de conflicto bélico, lo que el documental destaca con el caso de Filipinas. Pero no es el único, lamentablemente en otros países como México, China o Rusia (por mencionar algunos), las balas o censura silencian las palabras.

El periodismo no es una profesión de pinta y colorea, claro está y es bueno que Ausencia de Verdad lo recuerde. No por nada los medios son el cuarto poder y hemos visto cómo pueden influir para mal, pero imagínense el impacto para bien. Es cierto, el mensaje per se no es alentador, el precio es muy elevado por ejercer correctamente una profesión, pero ¿es gratificante hacer un mal trabajo?

Ausencia de Verdad deja que el espectador reflexione, ante la pregunta que surge al verlo sobre si merece la pena jugarse la vida para informar.

Puedes ver Ausencia de Verdad en Filmin.

Periodista y PR. Para mí las mejores sesiones de terapia son el cine y las series. Me gusta comentarlas y darles mi receta en soydecine.com. Alma dividida entre México y España.

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