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Críticas de cine

Crítica de ‘Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades’

Alejandro G. Iñárritu (Birdman, El Renacido) nos ofrece una experiencia épica, inmersiva y visualmente arrolladora

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4/5

Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades es la nueva producción de Netflix dirigida por Alejandro G. Iñárritu, responsable de películas como Birdman o El Renacido. Tras su presentación en el Festival de cine de San Sebastián en Soydecine.com hemos podido disfrutar de ella y queremos contarte qué nos ha parecido.

Tráiler y sinopsis de Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades

TRÁILER DE Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades | NETFLIX

Alejandro G. Iñárritu, ganador de cinco premios Óscar, presenta ‘BARDO, Falsa Crónica de unas Cuantas Verdades’.

‘BARDO, Falsa Crónica de unas Cuantas Verdades’ es una experiencia épica, inmersiva y visualmente arrolladora que transcurre en el marco del íntimo y conmovedor viaje de Silverio. Es un prestigioso periodista y documentalista mexicano residente en Los Ángeles que recibe un importante premio internacional y tiene que volver a su país natal. Lo que ignora es que este sencillo trayecto lo llevará a un límite existencial. Los disparates de sus recuerdos y sus miedos han decidido abrirse camino hasta el presente, envolviendo su vida cotidiana en un halo de desconcierto y asombro.

Con emotividad y sentido del humor, Silverio afronta preguntas tan universales como íntimas sobre la identidad, el éxito, la historia de México y los profundos y emotivos vínculos familiares que comparte con su mujer e hijos. Es, a fin de cuentas, un relato sobre lo que significa ser humano en esta época tan singular.

El actor mexicano Daniel Giménez Cacho encarna a Silverio Gama en una interpretación inolvidable. ‘BARDO, Falsa Crónica de unas Cuantas Verdades’, rodada en unos espectaculares 65 mm por Darius Khondji, nominado al Óscar (‘Amor’, ‘Seven’), y con guion de Iñárritu y Nicolás Giacobone (la oscarizada ‘Birdman: o [La inesperada virtud de la ignorancia]’ y ‘Biutiful’), es la primera película de Iñárritu rodada en México desde el éxito internacional de ‘Amores perros’ (2000). La película cuenta con el oscarizado diseñador de producción mexicano Eugenio Caballero (‘ROMA’, ‘El laberinto del fauno’) y el diseño de vestuario de Anna Terrazas (‘The Deuce [Las crónicas de Times Square]’, ‘ROMA’).

Crítica de Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades

Experimentar con el poder de las imágenes ha estado en la historia del cine desde sus inicios. Es lo normal cuando tienes un lenguaje con el que puedes transmitir muchas cosas dependiendo de como lo utilices. La manera lineal de contar una historia quedo atrás, y tenemos muchas maneras de hacerlo. Es más, que la historia sea lo más relevante también es algo del pasado. El surrealismo se encarga precisamente de estar más encima de las emociones, de las sensaciones. De transmitir pensamientos de la mejor manera posible, sin importar la narrativa entendida e la manera más clásica. Iñárritu juega con esta idea en su nueva película: “Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades”.

Un protagonista reflejo del propio director

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Bardo: False Chronicle of a Handful of Truths (2022). Alejandro G. Iñárritu (Writer / Director). Cr. Limbo Films, S. De R.L. de C.V. Courtesy of Netflix

Silverio es el protagonista de Bardo, un periodista que realiza documentales. Es mexicano pero vive en Los ángeles. Se ve obligado a volver a su país natal, y lo que parecía un viaje sencillo, se convierte en un viaje existencial que moverá sus ideas. Ese es el punto de partida de la nueva película del director Alejandro G. Iñárritu, un director que ha recibido reconocimiento en los últimos años por películas como El Renacido, Birdman y 21 gramos, entre otras. Esto es importante ya que en la cinta, aunque el personaje no sea él mismo, tenemos claro que comparten similitudes. Demasiadas. La película se convierte en un manifiesto sobre sus ideas, sobre su pasad, sobre su presente, sobre sus miedos e inquietudes. Todo lo que sale de la boca del protagonista, lo sentimos como palabras del propio director.

Teniendo esto en cuenta, es cierto que los 174 minutos que dura Bardo pueden parecer algo excesivos, teniendo en cuenta que es el director de la cinta y está hablando sobre si mismo. ¿Suena pretencioso y tal vez una manera de inflar su ego? En un principio sí, pero es cierto que también hay mucha crítica a lo que él mismo representa. Hay un momento en el que un amigo, ahora presentador de un programa de televisión, arremete contra el trabajo del protagonista, que es el mismo que el de Iñárritu, y vemos ahí ese punto de humildad. Igual que las relaciones con sus padres, que en un momento les agradece algunas cosas. Aunque sea, la película intenta mantener un equilibrio en ese sentido.

Visualmente fascinante

Ya desde la primera imagen, Bardo nos avisa de que visualmente vamos a ver algo potente, algo que no nos va a dejar indiferente. Esa sombra corriendo por el desierto me ha parecido una metáfora magnifica de lo que acaba siendo la película. Vemos enseguida también que el film va a tener un gran sentido del humor, y así continúa a lo largo de todo el film.

Como ya conocemos el gusto del director de Bardo por los planos secuencia, en esta película no podía ser de otra manera, y asistimos a algunas proezas muy interesantes a nivel de cámara y fotografía. Hay un momento en una fiesta que es sencillamente maravilloso, incluido un diseño del sonido brutal. La fotografía de Darius Khondji es una maravilla, y la oportunidad de narrar cosas de manera onírica hace que el trabajo resalte más. Todo lo que vemos contiene un imaginario visual muy poderoso lleno de metáforas y ensoñaciones a ratos más lucidas que en otros momentos, pero que no se puede negar que se trata de algo fresco.

Una narrativa al servicio de la reflexión

Bardo no es solo una concatenación de imágenes con sentido únicamente poético, también tenemos momentos en los que creemos estar siendo testigos de la realidad. Pero eso acaba cuando de repente nos encontramos otra vez en el surrealismo. De esta manera conseguimos empatizar con la situación y con algunos de los dramas más representativos del film, aunque luego con una ensoñación le encontremos un sentido más poético.

Esto hace también que Bardo tenga algunos pasajes más interesantes que otros, en una película tan larga es lo normal. No todas las ideas funcionan igual de bien ni tienen la misma carga emocional y filosófica. También es cierto que también depende de los temas que más nos toquen de cerca, ya que Bardo habla de tantas cosas que es difícil comentarlas todas e incluso quedarse con ellas.

Dudas sobre el sentimiento de pertenencia

Para mi, en definitiva, y por su comienzo y final, Bardo trata sobre sentirse parte de una cultura en concreto, sobre las raíces, sobre saber de donde venimos y que eso nos ayude a avanzar. A lo largo del film se critican muchas cosas de la cultura americana, pero también de la mexicana. Muchos de los personajes, el propio protagonista y también sus hijos, tienen muchas dudas a este respecto, y las escenas más grandes a nivel onírico lo tratan directamente. Al director es un tema que le preocupa bastante, y lo plasma en esta película a mi parecer de una manera muy interesante y a ratos, divertida.

Otro de los temas es el duelo, la pérdida. Tiene una escena al comienzo del film que está en tono de comedia, pero que su metáfora es dura y compleja. Ya hacia el final tenemos también alguna que lo remata con una imágenes muy bella. Y es que Bardo viaja entre las escenas que visualmente lo dicen todo, a escenas de diálogo largas en las que se verbalizan muchas cosas. Claro, en tres horas da tiempo a todo.

Unas interpretaciones memorables

El protagonista absoluto de Bardo es Daniel Giménez Cacho, del que vamos de la mano durante todo el viaje surrealista. En su mano está que nos interese acompañarle, que sintamos la misma confusión que él, que nos preocupen los mismos temas. Considero que lo consigue, aunque a veces la película se lo ponga difícil entre tanto cambio. Conseguimos hacernos las preguntas que nos plantea, y nos preocupamos por él. Por no hablar de los momentos divertidos, en los que está muy bien.

Todos están bien, teniendo en cuenta lo que el plano secuencia supone para actuar: aparte de la emoción, tener en cuenta las marcas hasta las que hay que llegar. El film se encarga de que todo parezca verosímil incluso cuando se trata de una ensoñación, y si tiene que ser exagerado, lo hacen pero de una manera simpática que no despunta.

Bardo es una película personal y visualmente poderosa

VIDEOCRÍTICA DE BARDO | CANAL DE SOYDECINE.COM

Bardo es la película más personal de Iñárritu, eso la convierte en un viaje por los temas que le interesan, y se preocupa de transmitirlos bien. Visualmente es poderosa, tanto por sus imágenes, como por sus proezas técnicas. Todo ello conforman una rareza que en mi opinión se disfruta si te dejas llevar.

‘BARDO, Falsa Crónica de unas Cuantas Verdades’ se estrenará en los cines de todo México el 27 de octubre. Posteriormente, habrá un estreno limitado en Argentina, España y Estados Unidos el 4 de noviembre, antes de su expansión global el 18 de noviembre. La película se estrenará en Netflix el 16 de diciembre.

Desde pequeño llevaba las cintas de VHS al salón en vez de usar juguetes. Crecí viendo cine, estudié realización y guion. Comparto el cine, mi estilo de vida, en CasadoConElCine. Una película no acaba en la pantalla, continúa en la conversación que crea.

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