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‘Better Call Saul’ temporada 6: primeras impresiones

El spin-off perfecto se acerca a su final

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5/5

Better Call Saul, el exitoso spin-off de Breaking Bad, está a punto de echar el cierre. Tras cinco temporadas sobresalientes le toca el turno a una última hornada de capítulos que promete mantenerse fiel a todo lo que ha hecho grande el mundo creado por Vince Gilligan. Esta nueva tanda de episodios llegará dividida en dos partes: los primeros siete a partir de abril y los últimos y definitivos seis a partir de julio.

Gracias a Movistar plus+ he tenido ocasión de ver los dos primeros capítulos que llegarán a la plataforma el próximo 19 de abril y, como era de esperar, Better Call Saul mantiene el nivel sin ningún tipo de problema. La propuesta, al menos a mi parecer, se ha ganado un hueco especial dentro de los seguidores del mundo creado por Gilligan, superando por momentos lo logrado en Breaking Bad. Poca broma.

El viaje de Jimmy

TRÁILER BETTER CALL SAUL T6 | NETFLIX

La trama arranca justo donde nos dejaba el capítulo final de la anterior temporada. Ofrecer la más mínima pincelada de hacia dónde se dirige la historia me parece de lo más innecesario, puesto que conocer el destino de los protagonistas de Better call Saul merece ser descubierto de forma personal. La transformación de Jimmy McGill en Saul Goodman es casi definitiva y poco más creo que sea necesario añadir para los seguidores incondicionales de la propuesta.

Gilligan sigue jugando con los grises, la moralidad y los escrúpulos para construir una historia que huye de las conclusiones fáciles. Los claroscuros de los personajes están más presentes que nunca y todo apunta a un final de serie que dejará boquiabierto al más escéptico. Por supuesto, todo ello estupendamente condimentado por un apartado técnico que quita el hipo.

La apuesta formal de la serie se mantiene a un nivel sobresaliente y no puedo más que recomendar su visionado en las mejores condiciones posibles. Better call Saul no es una serie para ser vista sin prestar atención o en un dispositivo portátil. Disfrutarla en una buena pantalla es imprescindible para poder valorar con todo detalle el gran trabajo técnico de sus responsables.

Excelente trabajo interpretativo

Bob Odenkirk, Rhea Seehorn, Jonathan Banks, Patrick Fabian, Michael Mando, Giancarlo Esposito… todos ellos se mantienen al nivel al que nos habían acostumbrado en las temporadas previas. El compromiso de los actores y actrices de la obra es total y eso se puede apreciar en todo momento, en la entrega absoluta a unos personajes que no resultan fáciles de digerir y que tienen más sombras que luces.

Mención especial para el bueno de Odenkirk, que tuvo problemas de salud graves durante el rodaje de esta última temporada. El actor sufrió un infarto en plena producción, que tuvo que reorganizar su calendario y adaptarse a los acontecimientos. La implicación de Odenkirk en la serie siempre ha sido total y por suerte la cosa quedó en un gran susto sin consecuencias fatales. Mantener el tipo durante seis temporadas, siempre con la sombra de Bryan Cranston y su Walter White, no es tarea fácil, pero Odenkirk se luce a cada instante y consigue que su Saul Goodman forme parte de la historia de la televisión reciente.

Puede que, por citar algún aspecto negativo, haya momentos en los que Better call Saul quiere dejar muy claro que es familia de Breaking Bad. Algunas referencias, así como la aparición de determinados personajes, roza lo forzado e incluso no se termina de sentir natural. Pero también es algo bastante razonable: si tu hermano mayor cosechó éxitos y alabanzas internacionales, lo normal es que estés refiriéndote a él cada dos por tres.

Better Call Saul es el spin-off perfecto

Aunque viendo solo estos dos primeros capítulos me resulta complicado lanzar una valoración de la temporada, lo cierto es que parece evidente que Better call Saul tendrá un final a la altura de lo esperado. Si algo nos ha dejado claro el mundo creado por Vince Gilligan es que las conclusiones fáciles no tienen validez y la moral gris de los personajes dibuja un horizonte de lo más interesante.

Better call Saul se ha ganado por méritos propios ser una serie perfecta, por momentos superior a Breaking Bad. Algo que deberíamos aplaudir con entusiasmo, más si tenemos en cuenta que vivimos en la época de las franquicias millonarias, los remakes sin sentido, las secuelas inesperadas y el revival más patético. Que un spin-off sea capaz de mantener el nivel del original, contar una historia interesante y tratar al espectador con el respeto que se merece ya es todo un acontecimiento. Y que además respire calidad por todos sus poros ya es un espectáculo.

Periodista. Amante del cine en todas sus formas y colores.

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