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Críticas de cine

‘Blonde’, un retrato desolador con una Ana de Armas enorme

Un mito para desmitificar

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4/5

A unos días de la llegada de la esperadísima Blonde, en Soydecine.com hemos podido disfrutar de ella durante su paso por el Festival de cine de San Sebastián. Esta producción de Netflix dirigida por Andrew Dominik y protagonizada por Ana de Armas, Adrien Brody y Bobby Cannavale, ha sido calificada por algunos medios como controversial. No obstante, como siempre, queremos contarte nuestra propia opinión sobre este film.

Tráiler y sinopsis de Blonde

TRÁILER DE BLONDE | NETFLIX

Blonde’, basada en el bestseller de Joyce Carol Oates, es una audaz reinterpretación de la vida de una de las grandes leyendas de Hollywood: Marilyn Monroe. Su inestable infancia —cuando era Norma Jeane—, su meteórico ascenso a la fama, sus aventuras amorosas… ‘Blonde’ difumina la frontera entre hechos y ficción para explorar el abismo cada vez mayor entre su vida privada y la pública. Andrew Dominik es el guionista y director de esta película, protagonizada por Ana de Armas y en la que también participan Bobby Cannavale, Adrien Brody, Julianne Nicholson, Xavier Samuel y Evan Williams.

Crítica de Blonde: un retrato desolador con una Ana de Armas enorme

Un biopic suele ser algo que a nivel actoral siempre demando mucho, ya que todo el mundo tiene referencia de lo que vamos a ver. En el caso de Blonde, la nueva película de Andrew Dominik protagonizada por Ana de Armas, más todavía, ya que trata sobre Marilyn Monroe, un icono que hemos visto mil veces en pantalla. ¿Cumplirá Ana de Armas las expectativas del público? ¿Hace justicia la película a este famoso personaje? Vamos a ello, que hay mucho de lo que hablar.

Una historia dura y difícil de ver

Blonde está basada en la novela de Joyce Carol Oates, finalista cinco veces del Premio Pulitzer, que tomando como punto de partida los hechos reales de la vida de Marilyn Monroe pero que se toma licencias para rellenar algunos huecos que son hechos difícilmente conocibles. Esto da rienda suelta a que la película sea una interpretación de esa trayectoria, y se centre en contar lo que supone ser una estrella como lo fue la protagonista, más que en ser un fiel biopic al uso. Y menos mal, porque de esta manera tenemos una película más que notable.

Hay que decir que Blonde es una película difícil de ver, por muchos motivos. Sin duda alguna, el más grande de todos, es el enorme sufrimiento que vemos en pantalla. Desde el prólogo de la cinta nos damos cuenta de que la película no va a tener ni un ápice de alegría, y así es, no lo tiene, ni lo va a tener en sus casi tres horas de duración. La protagonista sufre humillaciones, sufre situaciones horribles que tendrá que sufrir mientras al otro lado de la cámara luce una sonrisa roja que encandila a todo el mundo.

La dificultad de vivir a la sombra de un personaje

En Blonde podremos ver como Norma crea al personaje de Marilyn, y como acaba odiando lo que representa. Como se desespera al verse en las películas que graba, como siempre pide ser llamada Norma en vez de Marilyn. En esto la película funciona a la perfección, ya que dedica todo el metraje a que lo entendamos, lo suframos, y tengamos ganas de que esta situación termine. La parte visual de la película nos lo cuenta con la selección de planos: ella está sufriendo, pero cuando la maquillan, delante de un espejo en la que se ve por triplicado, ella sonríe y lanza un beso. Está rota, hasta que ya no sabe distinguir quien es en realidad.

Una realización con muchos elementos

Blonde es una película que va cambiando de formato, pero no a la ligera. Entre el color y el blanco y negro, entre el cuatro tercios y el dieciséis novenos, Andrew Dominik nos cuenta el estado emocional de la protagonista. Lo encerrada que se siente, cuando tiene momentos en los que atisba la felicidad, pero cuando se la arrebatan volvemos al otro formato… Todo está medido, y es un ejercicio de lenguaje cinematográfico que se agradece en una película que tiene la duración que tiene, ya que de esta manera vamos disfrutando de distintos estilos.
Blonde también juega con distintos estilos para darle poética al crudo retrato que vamos a ver, utilizando planos secuencia para introducirnos en el mundo, cámaras lentas, montajes frenéticos para demostrar el paso del tiempo, cámaras lentas y planos repetidos para trasladar lo inmortal de un momento, el interior de los cuerpos para dar información de lo que ocurre, incluso algún video ensayo artístico en el que la imagen se desdobla y vemos a la protagonista de una manera más onírica. Todo ello está bien como experimento, y es cierto que hay algunos recursos que funcionan mejor que otro, pero en líneas generales diría que es un ejercicio más que funcional, y que traslada muy bien las sensaciones y sentimientos que requiere.

Ana de Armas se come la pantalla

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Blonde | Imagen cedida por Netflix

Hay que tener en cuenta que de los 166 minutos que dura Blonde, la actriz protagonista, la cubana-española Ana de Armas, sale en pantalla durante el 90% del film, y no separamos los ojos de su interpretación. Literalmente vemos a Ana de Armas darlo todo, con un profundo sufrimiento en todo momento, con una interpretación que hace suya, sin llegar en ningún momento a la imitación, aunque hay momentos en los que cuesta distinguir si han usado a la autentica Marilyn o es ella misma.

Consigue trasladar sus traumas a la perfección, y aunque es a veces siniestro y siempre desolador, la entendemos, estamos con ella, queremos que todo le salga bien, aunque ese momento nunca llega, y por eso es mucho más frustrante. Decía en una entrevista que ella no es partidaria de las escenas de desnudas, que le incomodan, pero que era la única manera de retratar a este personaje, ya que se desnuda en todos los sentidos. Y es verdad. La vulnerabilidad que desprende es increíble, y las cosas que tiene que sufrir nos hacen estar realmente incómodos, y eso también despierta algo en nosotros, unas ganas irremediables de que las cosas sean de otro modo.

Un mito para desmitificar

Algo que me ha gustado mucho de Blonde es que utiliza un mito para hacernos entender que tenemos que desmitificar todo. Lo que vemos en una pantalla, que todo el glamour no siempre está en un contexto alegre y positivo. La sonrisa de Marilyn solo la vemos en carteles, pero en su vida del día a día, la sonrisa cuesta mucho, y es porque el entorno no se lo pone fácil. Las historias de vidas difíciles detrás de una fachada son un clásico, y eso es por algo.

Lo que hace a Blonde diferente es que nos lo deja bien claro, ya que no tenemos tiempo para la alegría, y 166 minutos llenos de intensidad dramática es mucho. Por eso el mensaje llega alto y claro, y bajar a la tierra a esos iconos hace falta, para poder llegar a tener un mundo más justo y una industria más limpia.

Blonde es una película muy interesante, aunque no para todo el mundo

Blonde me ha parecido una apuesta arriesgada por parte de su director, con una mezcla de estilos que usa con coherencia y con justicia para la historia y el personaje. Pero es cierto que eso también conlleva un caos que al espectador que necesite una historia más cronológica, más sencilla, le va a molestar. Y al que espere glamour y canciones, se puede olvidar, porque incluso esas canciones que conocemos de Marilyn Monroe están utilizadas de manera irónica y fuerte, para incomodar y que no las veamos de la misma manera.

VIDEOCRÍTICA DE BLONDE | CANAL DE SOYDECINE.COM

Lo que es seguro es que todos alabaremos el trabajo de su protagonista, Ana de Armas, que se come la pantalla y se deja la piel en el trabajo. Este trabajo podía definir su calidad en la industria, y creo que ha aprobado con una gran nota, y que la va a colocar en un futuro en muy buenos proyectos dramáticos.

Desde pequeño llevaba las cintas de VHS al salón en vez de usar juguetes. Crecí viendo cine, estudié realización y guion. Comparto el cine, mi estilo de vida, en CasadoConElCine. Una película no acaba en la pantalla, continúa en la conversación que crea.

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