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Críticas de cine

Déjame salir: un puñetazo sobre la mesa

Un thriller de terror psicológico con un toque muy personal.

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4/5

Jordan Peele debutó en la dirección con Déjame salir (Get out), un thriller de terror psicológico con un toque muy personal.

El actor, escritor y guionista daba un giro de ciento ochenta grados a su carrera y se alejaba de la comedia a la que nos tenía acostumbrados.

La película se estrenó en el Festival de Sundance de 2017, recibiendo por igual las alabanzas del público y de la crítica especializada.

La cinta de Peele, además, se coló entre las diez películas más taquilleras de ese año.

Una voz reconocible

Déjame salir es a día de hoy considerada, por muchos estudiosos del cine, como una de las películas más influyentes de la década de los 2010.

El poderoso guion de Peele se hizo con el Oscar, compitiendo con guiones de la talla de Lady Bird (Greta Gerwig), La forma del agua (Guillermo del Toro y Vanessa Taylor) o Tres anuncios en las afueras (Martin McDonagh).

La prestigiosa organización Writers Guild of America (el sindicato de escritores de Estados Unidos) incluso eligió el guion de Peele como el mejor del siglo XXI.

El cineasta neoyorkino demostraba una gran personalidad y una potente voz en una película de terror cargada de simbolismo y crítica social. El sello Peele quedaría después confirmado con sus siguientes trabajos Us (2019) y Nope (2022).

El sello Jordan Peele

Los intereses del Peele no solo están visibles en las películas que dirige sino también en los trabajos que elige producir, algunos de ellos en los que también participa como guionista. Nos referimos a películas como Infiltrado en el KKKlan de Spike Lee, Candyman de Nia DaCosta o la cinta de animación en stop-motion Wendell & Wild dirigida por Henry Selick, cuyos derechos ya ha adquirido Netflix.

Todas ellas protagonizadas por actores, actrices o personajes animados afroamericanos. Centrándonos en sus tres trabajos como director hasta la fecha, es imposible permanecer ajeno a las metáforas y parábolas que el director usa para tratar temas muy profundos.

El uso de metáforas y alegorías

TRÁILER DÉJAME SALIR VO | UNIVERSAL PICTURES

En Déjame salir, Peele hablaba de la apropiación que el hombre blanco ha hecho de la figura del hombre negro, convirtiéndolo en una especie de marioneta a su servicio durante gran parte de la historia de Estados Unidos.

Su segundo trabajo, Us, iba aún más allá. La película no es solo una historia de terror escalofriante, es también una clara alusión a la manera jerárquica en la que la sociedad occidental moderna está organizada. Los poderosos están en la parte alta de la pirámide, ajenos a toda una población que trabaja para ellos en la sombra. El sacrificio de muchos personas anónimas que reporta un gran beneficio a unos pocos. En soy de cine entendimos Us como una especie de canto a la revolución.

Nope empieza contando cómo la primera persona captada en una cámara montando a caballo fue un hombre negro. En la historia del cine quedaron el nombre del caballo y su dueño pero no el nombre del jinete. Aún así, Nope lidia más con temas como el espectáculo, los riesgos que corremos en pos de él y cómo nos distrae de lo que realmente importa.

Déjame salir y los miedos de Jordan Peele

El propio Peele declaró en una entrevista que Déjame salir esta construida sobre sus propios miedos. Para entender esta película y su cine en general, hay que conocer un poco la historia de su director. Hijo de una pareja interracial de madre blanca y padre afroamericano, Peele perdió a su padre cuando tenía solo siete años. No hace falta explicar cómo este hecho marcó su infancia.

Al contrario que otras personas que en su situación pueden tener cierto titubeo a la hora de hablar de raza, el discurso de Peele es claro y poderoso. El punto de vista que adopta en sus guiones es siempre el de personajes afroamericanos a los que confronta con situaciones sociales metafóricas cuya conexión con la realidad es más que evidente. Ha expresado en varias ocasiones el miedo a ser “colonizado” por el entorno blanco en el que se movía de manera predominante en su juventud. Esa colonización queda patente en Déjame salir y se refleja en múltiples formas.

El tono de Déjame salir

Los primeros compases de la cinta tienen un tono parecido al Guess Who’s Coming to Dinner que Kramer dirigió en 1967. Para algunos este reflejo de la pareja interracial en una época tan convulsa era demasiado amable. Parte de la comunidad afroamericana le echaba en cara a Poitier que muchos de sus papeles (incluido este) reflejaran a una persona negra afable en contextos idílicos dentro de historias que no incomodasen al público blanco. La realidad fuera de los platós era bien diferente.

Peele nos va dejando pistas de lo que vendrá después, como la presencia del ciervo al principio y al final de la película o la escena con el policía que le pide la identificación sin justificación aparente.

El tono va cambiando lentamente y se va volviendo más claustrofóbico a medida que avanza el metraje. Una especie de homenaje en términos de raza a la película The Stepford wives que Bryan Forbes dirigió en 1975.

Muchos recuerdan Déjame salir por el impactante final al que Jordan Peele nos lleva poco a poco, como la historia de la rana en el agua. Cuando nos damos cuenta de que el agua está hirviendo, ya es demasiado tarde.

Nuestra opinión de Déjame salir

El debut en la dirección de Jordan Peele aventuraba lo que ahora ya es una realidad, el cineasta tiene una de las personalidades más interesantes en el cine estadounidense actual.

El manejo de la tensión, el uso de los símbolos, su maestría para abordar el terror y la enorme actuación de Daniel Kaluuya, con el que repitió en Nope (2022), convierten Déjame salir en un notable ejercicio cinematográfico.

La película es toda una declaración de intenciones capaz de entretener, asustar y hacer reflexionar al espectador. Al contrario que muchas producciones del género, simples y vacías, Déjame salir nos propone una experiencia tan terrorífica como reveladora.

Jordan Peele demostró con su primera película como director que había llegado para quedarse.

Nacido en Las Palmas. Licenciado en filología inglesa. Autor del libro de relatos "Siluetas" y de las novelas "Las sombras que fuimos" y "Los alterados". Cocreador de la página de cine B Entre ninjas y lagartos. Actualmente reside en Maine (EEUU)