Connect with us

Críticas de cine

Crítica de El callejón de las almas perdidas

Guillermo del Toro se aleja de la fantasía en su último trabajo como director. El callejón de las almas perdidas es una película noir con una marcada estética oscura marca de la casa.

Publicado hace

en

el-callejon-de-las-almas-perdidas-critica-pelicula
3/5

La película El Callejón de las almas perdidas, de Guillermo del Toro, está basada en el libro del mismo nombre (Nightmare Alley en inglés) publicado en 1946 por el escritor estadounidense William Lindsay Gresham. Aunque ha sido recibida bien por la crítica, algunos la consideran algo menor que la versión de la misma historia protagonizada por Tyrone Power en 1947.

El callejón de las almas perdidas y las expectativas

TRÁILER DE EL CALLEJÓN DE LAS ALMAS PERDIDAS | 20th Century Studios España

Uno de los principales problemas de El callejón de las almas perdidas (Nightmare Alley) puede surgir de las expectativas con las que el espectador se dirija a la sala de cine. Son muchos los seguidores del director mexicano, entre los que nos incluimos, para los que el nombre del cineasta es un reclamo por sí solo.

Del Toro es uno de esos directores cuyos proyectos siempre levantan expectativas. Su estilo es muy reconocible y eso es difícil de lograr en una industria cinematográfica donde la originalidad hay que pelearla.

El sello que el cineasta deja en todos sus trabajos es, en esta ocasión, un arma de doble filo. Los que esperen una nueva historia de fantasía oscura, saldrán de la sala decepcionados. En El callejón de las almas perdidas, Del Toro cambia de registro y se acerca a una oscura historia de venganzas más cercana al cine negro moderno que a lo fantástico.

Un reparto de lujo

Al leer el reparto de El Callejón de las almas perdidas, uno no para de encontrar actores y actrices nominados al Oscar por trabajos previos. Nada menos que ocho: Bradley Cooper, Cate Blanchett, Toni Collette, Willem Dafoe, Richard Jenkins, Rooney Mara, Mary Steenburgen y David Strathairn. Entre ellos, dos ganadoras, Cate Blanchett en dos ocasiones (Blue Jasmine en 2014 y El Aviador en 2004) y Mary Steenburgen en una (Melvin y Howard en 1981).

A ellos se le suman rostros tan conocidos como el de Ron Perlman (No mires arriba) o Holt McCallany (Mindhunter).

Como es de esperar, las actuaciones están a la altura de los nombres en el papel. Quizá, hubiéramos elegido a otro actor principal en lugar de Bradley Cooper pero es cuestión de gustos.

Si tuviéramos que elegir una actuación por encima del resto, nos quedamos con una fantástica Tony Collette (Knives Out) en su papel de Zeena, una supuesta vidente que se dedica a engañar a los espectadores de la feria en la que trabaja.

La feria de El callejón de las almas perdidas

El primer tercio de la película transcurre entre feriantes. Stanton Carlisle (Bradley Cooper) se une a una feria ambulante tratando de huir de su pasado.

Para nosotros, los primeros compases de la película son los más interesantes. La galería de personajes inadaptados, sus extrañas habilidades y la sordidez del mundo en el que se mueven son el escenario perfecto para ver a Del Toro en estado puro.

La fotografía entre luces y sombras, los decorados llenos de desconcertantes objetos de atrezo, los freaks que llenan la pantalla y la irrealidad que se respira entre ellos dan lugar al Del Toro más reconocible.

La película baja en ritmo e interés una vez que Cooper y Mara (Carol) dejan atrás las carpas de la feria.

Un metraje algo excesivo

el-callejon-de-las-almas-perdidas-guillermo-del-toro
El callejón de las Almas perdidas | Imágenes cedidas por Disney

El segundo tercio de El callejón de las almas perdidas baja en interés y en dinamismo. La cinta no acaba de encontrar el ritmo adecuado en sus dos horas y media de duración.

En nuestra opinión un metraje excesivo para lo que requiere la trama que hace que la película pierda fuerza y llegue a su desenlace con la gasolina justa.

La cinta es una suerte de montaña rusa que tarda demasiado en subir hasta dejarnos caer en los intensos minutos finales. El desenlace es vertiginoso, visualmente poderoso y violento. Del Toro vuelve a aparecer tras un periodo en el que la historia parece no darle margen para explotar sus fortalezas.

Quizá el problema no esté en el guion sino en la novela de Gresham que le sirve de inspiración. En el debate entre ser fiel al material original o ser fiel a uno mismo no debería haber dudas.

Lo bueno y lo malo de El callejón de las almas perdidas

Si uno se acerca a El callejón de las almas perdidas con la idea de disfrutar de un oscuro thriller psicológico noir, se encontrará una película bien dirigida e interpretada y atractiva en el plano visual.

Si nuestra intención es ver una nueva fantasía de Guillermo del Toro, saldremos de la sala de cine decepcionados.

Lo más atractivo de la cinta son las actuaciones de un reparto espectacular y la atmósfera oscura que Del Toro sabe darle a la película.

En su contra, un metraje excesivo que nos hará perder el interés en el segundo acto de la trama.

El callejón de las almas perdidas es una buena película y Del Toro demuestra que es un director con mucha personalidad capaz de sacar adelante con solvencia lo que se proponga. Nosotros, sin embargo, seguimos prefiriendo su imaginario visual plagado de seres extraños y atormentados.

Nacido en Las Palmas. Licenciado en filología inglesa. Autor del libro de relatos "Siluetas" y de la novela "Las sombras que fuimos". Cocreador de la página de cine B Entre ninjas y lagartos. Actualmente reside en Maine (EEUU)

Tendencias