Connect with us

Críticas de cine

El último viaje del Deméter: Continente sin contenido

La película adapta uno de los capítulos de la famosa novela de Bram Stoker.

Published

on

el-ultimo-viaje-del-demeter-pelicula-critica

El director noruego André Øvredal dirige El último viaje del Deméter, una nueva revisión del mito de Drácula.

La película adapta uno de los capítulos de la famosa novela de Bram Stoker, en el que conocemos el viaje del vampiro desde Carpatia a Londres, a través del diario de abordo de un velero.

La cinta se estrenó a mediados de agosto en Estados Unidos, cosechando tanto críticas positivas como negativas, aunque su escasa recaudación la convirtió en un fracaso en taquilla.

El Deméter llegará puertos españoles el próximo 22 de septiembre.

Sinopsis de El último viaje del Deméter

Cogiendo como referencia uno de los capítulos de la famosa novela de Bram Stoker Drácula, Øvredal dirige esta historia de un barco ruso debe transportar una serie de contenedores desde Rumanía a Inglaterra. Una vez en alta mar, el chupasangre más famoso irá acabando con las vidas de los miembros de la tripulación.

Crítica de El último viaje del Deméter

El proyecto de adaptar el capítulo de apenas dieciséis páginas de la novela de Bram Stoker titulado El diario del capitán (The captain’s Log), llevaba dando vueltas por diferentes productoras desde hace más de veinte años. Viendo el resultado tan irregular y poco consistente, no nos sorprende. Sobre todo porque lo que todo lo que sucede en el Deméter es de sobra conocido por los fieles seguidores del vampiro rumano o de la obra del escritor irlandés.

Las dificultades de la adaptación

Hay dos factores que, a priori, jugaban en contra de esta adaptación. En primer lugar, la decisión de convertirla en una película de terror.

Uno de los aspectos que mejor funcionan en el subgénero de monstruos es la incertidumbre de no saber exactamente a qué nos estamos enfrentando. De hecho, muchas de esas producciones empiezan a decaer en interés en cuanto se revela el aspecto o las motivaciones de la criatura.

En El último viaje del Deméter conocemos de sobra al personaje, sus motivaciones, su forma de actuar y una infinidad de detalles sobre su origen. Esto juega totalmente en contra de la tensión narrativa.

El segundo factor tiene que ver con el formato y la longitud del material original. Dieciséis páginas escritas a modo de diario no parecen suficientes para construir una película de casi dos horas de duración. En realidad, la obra de Stoker le sirve de inspiración a los guionistas Bragi Schut Jr. y Zak Olkewicz para desarrollar su propio imaginario sobre esta mortal travesía marítima.

Aunque la cinta tiene algunos momentos destacables, no consigue mantener el tipo durante todo el metraje.

El gran manejo de los espacios

Lo mejor de El último viaje del Deméter es, sin duda, el uso de los espacios. Hemos disfrutado mucho del primer acto, en el que el barco se prepara para la travesía. Øvredal nos lleva de la mano por las distintas partes del velero, haciendo gala de un ejercicio de estilo y dirección notables.

Brillan especialmente el apartado visual y la capacidad del cineasta noruego, junto al director de fotografía Tom Stern, para crear una atmósfera claustrofóbica y a la vez hermosa. Una cualidad que ya vimos en su anterior, y tremendamente infravalorada, película Historias de miedo para contar en la oscuridad (2019) en la que, como en esta, también se enfrentaba a una adaptación muy complicada.

La criatura

A Javier Botet no le falta trabajo. Tras estrenar a finales de verano El hombre del saco (Angel Gómez Hernández), en el que daba vida a un ser que se alimentaba de la culpa de los más pequeños, vuelve a ponerse tras la máscara de una nueva criatura.

A su encarnación de Drácula no hay nada que objetarle. El actor aguantó sesiones de cuatro horas de maquillaje para encarnar al famoso Drácula. Sin embargo, se nota demasiado el cambio de prótesis a CGI en la criatura. Un soberbio trabajo del departamento artístico lastrado, ligeramente, por su parte digital.

El diseño tampoco ha terminado de convencernos. Aun intentando darle un aspecto similar al de un murciélago, el conde termina por ser más parecido a algunos de los orcos de El señor de los anillos.

Nuestra valoración final de El último viaje del Deméter

A pesar de su diseño de producción notable, de un manejo de los espacios soberbio y una gran dirección por parte de André Øvredal, El último viaje del Deméter no termina de funcionar.

Esta adaptación de la obra de Bram Stoker cojea del lado narrativo y, aunque tiene momentos de tensión muy interesantes, la familiaridad del espectador con lo que se cuenta puede afectar a su interés por lo que sucede en pantalla.

El último viaje del Deméter es tan visualmente atractiva como fácilmente olvidable.

Nacido en Las Palmas. Licenciado en filología inglesa. Autor del libro de relatos "Siluetas" y de las novelas "Las sombras que fuimos" y "Los alterados". Cocreador de la página de cine B Entre ninjas y lagartos. Actualmente reside en Maine (EEUU)