Connect with us

Críticas de cine

Crítica de Hall, metáfora interesante con infectados

Francesco Giannini sorprende con un inquietante film lleno de metáforas.

Publicado hace

en

hall-critica-francesco-giannini

Entrar en Filmin dispuesto a localizar la siguiente película que degustar dentro de la selección del festival de cine de terror de Molins de Rei es sin duda una tarea complicada: hay mucho material, y nunca sabes lo que te vas a encontrar. Ese momento previo de elección también tiene su encanto. ¿Quién no ha disfrutado absorto en alguna plataforma durante minutos y minutos con ganas de obtener un siguiente visionado satisfactorio? Yo desde luego, a veces lo he disfrutado más que el afortunado proyecto escogido. En este caso, la elegida fue la canadiense Hall, una película cuyo argumento me llamó la atención: una localización muy concreta, pocos personajes y una enfermedad. Infectados por doquier.

Con el tema de la pandemia que tenemos en mente me parecía que podía ser muy interesante. Lo fue, pero la metáfora fue por otros derroteros que desde luego no me esperaba. Y las sorpresas siempre son bienvenidas.

Un bajo presupuesto muy bien aprovechado

TRAILER DE HALL | BLACK FAWN DISTRIBUTION

Francesco Giannini, el director de Hall, aprovecha muy bien los recursos que tiene al alcance de la mano: precisamente convierte sus carencias en su mayor virtud para crear suspense, cosa que no es nada fácil. En el guion que firma junto a Derrick Adams y Adam Kolodny, la tensión se crea precisamente por lo claustrofóbico que resulta el intento de huida a través de un pasillo de hotel.

A fin de cuentas lo que hay que saber es sencillo: una enfermedad comienza a propagarse por el hotel, y varias víctimas tratarán de luchar por sobrevivir, escapando de ese horrible pasillo. A priori, solo con esto, no tendríamos material para aguantar 85 minutos de metraje. El tema es que el contexto de los personajes es sin duda lo que elevan el film a convertirse en algo más interesante. Esa decisión hace que los recursos de los que disponen estén más que justificados.

La metáfora que engloba todos los elementos de Hall

El contexto de la familia protagonista de Hall es muy concreto: el padre tiene una actitud déspota, la madre y la hija viven bajo su actitud violenta. La madre tiene intención de dejar la relación, y entre ese suspense, explota la enfermedad. Una mujer embarazada también toma protagonismo, y a través de una llamada de teléfono con su madre, entendemos que escapó por el mismo motivo: una pareja que la trataba fatal. Todo esto lo vamos descubriendo a cuentagotas en la primera mitad de la película, entendiendo lo difícil que es la situación de ambas partes. Además, hay otro punto que comparten: tienen algo que les ata a esa relación. Por un lado, la hija, y por el otro, la madre, que al dejar atrás la ciudad en l que vivía con su pareja, la mujer embarazada tuvo que dejar también a su madre.

Desde luego, esto aviva el eterno debate: hay cierto sector del público que siempre ve las películas de terror como proyectos violentos carentes de contenido, y muchas veces se equivocan. En muchos casos, varios de ellos que hemos estado viendo en TerrorMolins, contradicen totalmente esta percepción. Películas que usan esos elementos sobrenaturales y terroríficos, para contar historias dramáticas de manera más efectiva que cualquier drama. Y este es uno de esos casos: la infección tiene una carga metafórica tremenda, igual que el mensaje de contar el problema y que mucha gente no lo crea.

El problema de basar todo en esa metáfora

Aunque lo que repta bajo las imágenes y los diálogos llegue, aunque impulse un debate necesario e interesante, Hall tiene algunos puntos flacos que cabe destacar. En primer lugar que la ficción, lo que realmente ocurre en esa realidad, no termina de cuajar. No se dan los datos necesarios para que interese: vemos algunas pinceladas que acaban por no llegar a ningún lado, lo cual nos frustra y nos deja con la sensación de no llegar a ningún puerto. Los motivos de la infección acaban por no importar nada, y el suspense que eso puede crear se pierde en todo lo demás. De hecho, hay alguna escena que pertenece al género más sobrenatural, más de fantasmas, que funciona para la metáfora, pero dinamita la coherencia de todo lo demás.

Otro de los puntos fundamentales que se pierde por el camino es el ritmo: diálogos, victimas avanzando por el pasillo, y poco más. Los elementos que una película de terror promete por el mismo hecho de pertenecer al género nunca llegan, y eso puede hacer que muchas personas se vayan decepcionadas del visionado, y no con poco motivo. El drama es el eje principal, pero todo lo demás únicamente se roza con la punta de los dedos.

Un apartado visual correcto pero tímido

Graham Guertin Santerre es el encargado de la fotografía de Hall, y utiliza técnicas interesantes. Consigue que el pasillo sea claustrofóbico, pero la variedad de planos que nos ofrece es muy grande. El tono es siempre de angustia, y eso es en gran parte gracias a la elección del color. Con los recursos de los que disponían, sin duda un gran aporte a la cinta.

No obstante, el no mostrar la violencia tiene cierto sentido para el tipo de film que trata de ser, pero a la hora de entretener nos quedamos con muchas carencias la hora de disfrutarla. Todo avanza de manera abrupta, brindándonos una elipsis que nos quita la parte más complicada de mostrar visualmente: pero también una de las más interesantes y que podría haber aportado mucho a la metáfora que defiende. Sin duda se quedaron a las puertas de mostrar esto de la manera más redonda posible.

Hall funciona en su metáfora

Desde luego, lo que deja de manifiesto Hall, es que de una película de terror también se pueden sacar lecturas sobre temas complejos, tanto, que a veces se quedan en un segundo plano el resto de elementos del género, abriendo las puertas al mensaje que se queda alojado en nuestra mente.

3/5

Desde pequeño llevaba las cintas de VHS al salón en vez de usar juguetes. Crecí viendo cine, estudié realización y guion. Comparto el cine, mi estilo de vida, en CasadoConElCine. Una película no acaba en la pantalla, continúa en la conversación que crea.

Tendencias