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Críticas de cine

Happily: Inverosímil historia de envidia a la felicidad ajena

Esta comedia romántica con toques de thriller marca el debut de BenDavid Grabinski como director de un largometraje del que es también guionista

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¿Es posible mantener la llama del amor y el deseo después de 14 años de matrimonio? Para Janet y Tom sí: son la pareja perfecta. En Happily tienen una conexión especial y mantienen una pasión fogosa a pesar de llevar muchos años casados. Esto los convierte en una rara avis entre su grupo de amigos, pues a pesar de vivir todos aparentemente felices en pareja, ninguna de ellas es tan ideal como la suya.

El grupo decide pasar un fin de semana todos juntos en una mansión de lujo, sin otro plan más que pasarlo bien y emborracharse.  No obstante, el resto de parejas recelan de la presencia de Janet y Tom, pues envidian su visible efusión y desenfreno. Es entonces cuando la pareja recibe la visita inesperada de Goodman, un enigmático agente que les hace una curiosa solicitud. A partir de este momento, se sucederán una serie de acontecimientos que pondrán a prueba la relación con sus amistades, así como la suya propia.

Happily va de más a menos

TRAILER DE HAPPILY | PARAMOUNT PICTURES

La puesta en escena es notable, pues la presentación de los componentes de la historia es prometedora y parece vislumbrar una película entretenida y con suspense: juegos de pareja, un fin de semana con amigos cuyo lado oscuro se dará a conocer y una misteriosa visita con brusco final. Sin embargo, aunque estos elementos podrían construir una trama interesante cimentada en la primera mitad de la cinta, esta se desmorona por completo en la segunda. Un guion que se empobrece a medida que pasan los minutos, un malgaste de recursos técnicos y actorales y una resolución tan ilógica como débil.

Resulta complicado definir el género de este filme, pues aunque en un principio parece una comedia romántica, tiene toques de thriller e incluso de film noir en algún momento. Podría incluso entrar en la categoría de Whodunnit por la intriga que procura crear y el escenario en el que se desencadenan el segundo y tercer acto. Sin embargo, la endeblez del guion y de algunos giros argumentales provocan que quede como una simple comedia más.

La película se sostiene gracias a su elenco y  las notables actuaciones de los protagonistas Joel McHale (Tom) y en especial de Kerry Bishé (Janet), que proporcionan ritmo y equilibrio mientras la trama lo permite. Asimismo, ambos interpretan con un cierto humor negro que permite al espectador conectar con la pareja y entender su relación y compenetración.

Demasiada ambición para un desenlace decepcionante

La fotografía es un componente interesante, pues evoca directamente a misterio y suspense, con imágenes enigmáticas de interpretación libre para el espectador, pero que resultan reveladoras. Algo similar sucede con la banda sonora, culminada con el People Ain’t No Good de Nick Cave, que no puede ser más explícita. La gente no es buena (ni siquiera tus amigos).

Por ende, es una lástima que lo que podría haber desembocado en un resultado ambicioso se quede a medio camino y deje al espectador preguntándose si no había otra forma de tejer con estos hilos para poder confeccionar un tapiz en lugar de un trapo.

Puedes ver Happily en Filmin.

Traductor y corrector. Cinéfilo nostálgico. Siempre nos quedará Berlín.

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