Connect with us

Críticas de cine

Horror Park: Más tedio que terror

Una cinta de terror sin alma

Published

on

horror-park-horrorland-pelicula-critica
2/5

El director sueco nominado al Oscar, Simon Sandquist, dirige Horror Park, un slasher adolescente entre montañas rusas.

La cinta está producida por TrustNordisk, una compañía en auge que ha encontrado en el género de terror un escaparate internacional.

Tras su paso por algunos festivales, Horror Park llega a España de la mano de Selecta Visión el próximo 23 de febrero.

Sinopsis de Horror park

CANAL DE SOYDECINE.COM

Un grupo de adolescentes gana una entrada vip que les proporciona la oportunidad de disfrutar, en exclusiva, de las instalaciones de un parque de atracciones en la noche de Halloween.

Pronto se darán cuenta de que, en realidad, no están solos y que la clave no está en escapar de la amenaza que les acecha sino del pasado que les persigue.

Crítica de Horror Park

Como declara el fundador de la productora TrustNordisk, el terror se mueve por unos cánones universales que son fácilmente reconocibles en cualquier lugar del mundo. En sus propias palabras, la compañía huye de producciones sesudas y poco accesibles para el gran público para centrarse en películas cuyo único objetivo es el de entretener a los espectadores.

El hecho de que se use un contexto tan reconocible como el de la noche de Halloween, cada vez más popular fuera de Estados Unidos, hace que haya sido sencillo vender los derechos de Horror Park a distintas distribuidoras de todo el mundo.

Es esa idea de universalidad lo que lastra una película, que termina convirtiéndose en una más de las miles que hemos visto hasta la fecha.

Pérdida de identidad

Para poder competir en un mercado plagado de ofertas similares, es necesario aportar algo diferente. Somos conscientes de que el cine, además de un arte, es también un negocio, pero cuando la idea principal de una producción es no arriesgar, el resultado suele ser decepcionante.

Horror Park navega por lugares tan comunes que se diluye hasta desaparecer entre tantas y tantas películas de psicópata enmascarado. Con la mirada puesta en el Hollywood más conservador, la cinta parece hecha en el país norteamericano que popularizó el slasher y no en Suecia.

Es una pena porque el país escandinavo nos regaló la soberbia Déjame entrar (Tomas Alfredson. 2008) y coprodujo la estupenda Midsommar de Ari Aster en 2019. Dos películas a las que sus rasgos diferenciales han colocado en lo más alto de la pirámide del terror mundial.

La cuidada puesta en escena y las actuaciones, lo más destacado

Sandquist sabe aprovechar las oportunidades que da rodar en Liseberg, uno de los parques de atracciones más grandes de Europa. Las instalaciones situadas en Gotemburgo, sirven de un escenario de lo más atractivo.

Se agradece el esfuerzo de intentar elevar el aspecto visual de la cinta mediante el uso de algunos planos y ángulos de cámara poco convencionales. El aspecto visual junto a la actuación del grupo protagonista, son los aspectos más destacados de una producción que naufraga en todo lo demás.

De hecho, uno de los mayores reclamos de la película es la participación de Omar Rudberg, un actor y cantante muy conocido en el país escandinavo por su papel en la serie de Netflix Jóvenes altezas y por ser miembro de la boy band FO&O.

Falta de intensidad

Los que somos veteranos espectadores del cine slasher, pedimos algo más a cada revisita al género. Una historia más compleja, personajes más interesantes, un asesino con personalidad propia, algún giro de guion original o que eleven el tono gamberro del gore y la casquería. Bien lo sabe Damien Leone, que ha convertido a su Terrifier en la franquicia slasher más comentada de la última década, gracias a sus excesos y a su icónico Art el payaso.

Horror Park tiene un asesino enmascarado de lo más convencional, muertes insulsas y demasiado espaciadas en el metraje y un intento de giro de guion que se ve venir desde la distancia.

Si buscáis una película de terror en un parque de atracciones más interesante, os recomendamos ir al origen: El carnaval de las almas que Herk Harvey dirigió en 1962.

Nuestra valoración de Horror Park

Simon Sandquist construye una cinta de terror sin alma, con un guion convencional y un asesino enmascarado que parecen generados por una inteligencia artificial.

Aún siendo conscientes del esfuerzo que Sandquist hace por el apartado estético y visual y salvando unas actuaciones aceptables, solo le recomendaríamos la película a ese adolescente que quiere dar su primeros pasos en el género o a una persona que se haya quedado en coma antes del estreno de Halloween de John Carpenter y acabe de despertar con ganas de ver terror.

Nacido en Las Palmas. Licenciado en filología inglesa. Autor del libro de relatos "Siluetas" y de las novelas "Las sombras que fuimos" y "Los alterados". Cocreador de la página de cine B Entre ninjas y lagartos. Actualmente reside en Maine (EEUU)