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Críticas de cine

La historia de mi mujer: un drama romántico sublime

Esta cinta nos transporta a la Europa de los años veinte para contarnos una historia de amor tormentosa en un empaque que recuerda al cine de antaño.

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4/5

Basada en el aclamado libro del mismo nombre del escritor húngaro Milán Füst, la producción húngara La historia de mi mujer llega a formar parte del catálogo de Filmin el 20 de mayo. Bajo la dirección de la reconocida directora húngara, Ildikó Enyedi, esta cinta nos transporta a la Europa de los años veinte para contarnos una historia de amor tormentosa en un empaque que recuerda al cine de antaño. Su reparto está conformado por Léa Seydoux, Gijs Naber y Louis Garrel.

Tráiler y sinopsis de La historia de mi mujer

TRÁILER DE LA HISTORIA DE MI MUJER | BTEAM

La historia de mi mujer presenta las vivencias del capitán naval Jacob Storr, un hombre solitario que decidido a encontrar una esposa, hace una apuesta con su mejor amigo en una cafetería: contraerá matrimonio con la primera mujer que entre al establecimiento. Lizzy, una mujer parisina, cruza la puerta y se marca el comienzo de una relación donde la obsesión de Storr por unas presuntas infidelidades de su mujer trastocarán la convivencia y la convertirán en un abismo de locura.

Crítica de La historia de mi mujer

Con un regusto a las producciones europeas de épocas pasadas, hay que comenzar destacando el milimétrico trabajo de puesta en escena que posee esta cinta. Con una gran influencia estética de cineastas como Luchino Visconti y Michelangelo Antonioni, cada plano está mimado y lleno de significado con un nivel de atención al detalle exquisito. Esto gracias a la titánica labor de Marcell Rév en la fotografía. Su uso de los tonos cálidos le da un aspecto vintage a la historia y funciona para plasmar los claroscuros de la relación central, en contraposición a las secuencias ambientadas en el mar, donde las sombras se entremezclan con una paleta de tonalidades oscuras para reflejar el mundo interior de Jacob.

El mar se convierte en un elemento de gran poder simbólico que acompaña a nuestro protagonista a lo largo de la historia y funciona como un espejo de su compleja relación con Lizzy, tan sutil como tormentosa.

Belleza formal

Un suntuoso diseño de producción por parte de Imola Láng nos traslada a Europa, con la industria naval como trasfondo. La recreación del contexto histórico está pensada hasta el mínimo elemento, desde las costumbres de la época hasta la forma de relacionarse entre los individuos, con el añadido de que el inglés es el idioma predominante en la cinta, ya que se usaba con frecuencia entre los integrantes de la industria naval.

La dirección de arte de Beatrix Petõ saca provecho de las locaciones, con decorados impresionantes que nos llevan desde la refinada París hasta una fría y desencantada Hamburgo, pasando por las secuencias marítimas donde el lujo y la austeridad se dan de la mano, según la ocasión y se logran apreciar ecos de La leyenda del pianista en el océano (1998) en su diseño formal.

El vestuario de Andrea Flesch presenta una variedad de atuendos que reflejan a la perfección el status social de cada personaje y sus deseos ocultos, mientras que la música de Ádám Balázs está llena de composiciones poderosas que realzan las imágenes y le otorgan un carácter lírico.

Magnetismo actoral

La mayor baza de esta película la encontramos en su reparto y se llama Léa Seydoux. La actriz francesa encarna a Lizzy con elegancia y sensualidad en una actuación cautivadora. Cada mirada y gesto transmite la incertidumbre y el misterio que rodea a esta misteriosa mujer, además de la capacidad nata de Seydoux para sacar adelante personajes complejos y hacer gala de su imponente presencia en pantalla. Por su parte, el actor neerlandés Gijs Naber captura de manera acertada las inseguridades del capitán Jacob tras años de soledad, con el mar como su acompañante más fiel y su incapacidad para mantener una relación adecuada con Lizzy; se trata de una actuación con matices psicológicos que Naber lleva a buen puerto. La química entre los actores, un elemento clave para el éxito de la cinta, es notable y no decae en ningún momento.

El eslabón débil en este apartado es Louis Garrel que interpreta a Dedin, uno de los posibles amantes de Lizzy. El actor francés entrega una actuación rígida, sin ningún ápice de carisma que roza lo histriónico y su escaso tiempo en pantalla tampoco ayuda. En definitiva, un personaje inerte.

La historia de mi mujer cuenta con una narrativa circular

La historia de mi mujer posee un entramado tradicional, que sigue la estructura del libro de Füst con algunos cambios sustanciales para darle más dinamismo a la narrativa y el guión de Ildikó Enyedi contiene un aire academicista que le otorga sofisticación a la propuesta. Relaciones tóxicas, expectativas imposibles, la soledad y la dependencia emocional son algunos de los temas que aborda la cinta, con ecos a la maravillosa Cold War(2018) de Pawel Pawlikowski en su forma de narrar un amor pasional y destructivo. La narrativa circular que maneja ayuda a comprender el viaje de Jacob, que evoluciona considerablemente a lo largo de la historia para luego regresar a su punto inicial.

Algunas consideraciones

Aunque La historia de mi mujer es un drama romántico envolvente, es cierto que en determinados momentos la historia se estanca y puede sentirse repetitiva. Además, se trata de una cinta que no está hecha para todo tipo de público, ya que maneja un ritmo pausado y su duración que roza las tres horas de metraje puede significar una experiencia tediosa para el espectador medio.

En conclusión…

La historia de mi mujer es una hermosa adaptación que recupera el estilo de los grandes clásicos del cine europeo, con unos valores de producción sublimes y la excelente actuación de Léa Seydoux. Arrolladora y sutil.

Puedes ver La historia de mi mujer en Filmin

Soy venezolano, tengo 24 años. Licenciado en Comunicación Social, mención Guionismo y Producción Audiovisual. Aficionado del cine y la literatura.

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