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Críticas de cine

Pleasure, una mirada voraz y certera del porno actual

Ninja Thyberg sorprende con una de las mejores películas del año

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Presentada en Cannes, Sundance, Deauville y otros festivales internacionales en los que causó sensación, Ninja Thyberg, directora y guionista del filme, nos trae Pleasure, una ópera prima más que notable por su acertado acercamiento al porno actual y que se basa a su vez en el corto que realizó hace ya unos años.

La directora sueca se ha adentrado tanto en la industria para documentarse que a veces da miedo la crudeza y la veracidad de sus imágenes. Una película que todo el mundo debería ver para darse cuenta de la triste realidad que se oculta tras las producciones pornográficas de hoy día.

Los tiempos cambian, el porno también

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Sofia Kappel en Pleasure | Imagen cedida por Karma Films

La forma en la que se entiende en la actualidad el porno es muy diferente a la de antaño. Ahora sólo se filman secuencias en las que se tiene sexo explícito y en las que apenas hallamos un argumento. Por lo general, son situaciones fantasiosas y machistas en las que el hombre se sumerge en temas surrealistas. Pleasure se ha convertido en una película indispensable para retratar esta visión más que acertada de lo que es la industria del porno hoy por hoy.

En los tiempos que corren, apenas se filman películas pornográficas como tal. Ahora mismo se busca un porno más directo, con el único objetivo de excitar al espectador y que esa escena sirva de objeto para la masturbación del consumidor. Con la llegada de los dispositivos móviles inteligentes, las producciones y visualizaciones han aumentado de manera drástica siendo además el acceso a este tipo de contenido más habitual y fácil.

Hay infinidad de corrientes, habitualmente relacionadas con las “etiquetas” que coinciden con los patrones de búsqueda de las fantasías sexuales más frecuentes, casi siempre relacionadas con las de los hombres. No hace falta mucho más para darnos cuenta de que esas etiquetas acentúan la sociedad racista y machista en la que aún vivimos. Algo que se escenifica a la perfección en esta cinta. Ejemplos de estas etiquetas serían las de: latinas, teens, negras, asiáticas, garganta profunda, rubias, maduras… Todas relacionadas con las exigencias del espectador.

California, la cuna del porno

La industria global del cine pornográfico está dominada por los Estados Unidos, siendo la zona de San Fernando Valley, en las afueras de Los Ángeles (California) donde más producciones se realizan. Solo en Los Ángeles se facturan, aproximadamente, 20 mil millones de dólares, de los más de 100 mil millones anuales que se obtienen en todo el mundo.

TRAILER DE PLEASURE EN ESPAÑOL | KARMA FILMS

Y es aquí donde se desarrolla la historia de Pleasure. Linnéa, una joven sueca de 19 años llega a Los Ángeles dispuesta a convertirse en una estrella del porno. En la pantalla y en las redes sociales se hace llamar Bella Cherry. Al compartir piso con otras chicas con las mismas aspiraciones, se da cuenta de que el ascenso al estrellato es mucho más agotador de lo que imaginaba. Decidida a triunfar, Bella asume escenas cada vez más extremas para llamar la atención de los productores más importantes. En este polémico campo, al parecer, cuanto más físicamente agotadores y denigrantes sean las escenas, más valor tienen. Sin embargo, Linnéa se percatará poco a poco de la tortura psicológica que conllevan estos actos, y de todas las mentiras que guarda la industria bajo llave.

Los esfuerzos de Thyberg cuentan con la ayuda del glorioso trabajo de cámara de la directora de fotografía Sophie Winqvist, así como de una banda sonora inesperadamente hermosa compuesta por Karl Frid que trata de embellecer de alguna manera las imágenes tan desagradables que vemos en pantalla. Aunque lo mejor de esta ópera prima (además de la cinta en sí), es la figura de Sofia Kappel cuya actuación resulta uno de los debuts más impresionantes de los últimos tiempos. 

Lo que Pleasure plantea

Seamos sinceros, los que hemos consumido algún tipo de pornografía sólo observamos un video sin pensar en lo que pasa detrás de las escenas y sus consecuencias; de ninguna manera pensamos en las chicas que están llorando y que no pueden aguantar los actos sexuales tan violentos en los que se les pide participar, algo por cierto que se muestra en esta Pleasure de una manera muy acertada.

Decir que el porno no es machista es negar la realidad. Los hombres aparecen como quienes deciden, muchas veces de manera unilateral cuándo, cómo y con quién tener relaciones sexuales, dejando a la mujer en un rol pasivo y de objeto sexual que está a disposición de los deseos masculinos reforzando el imaginario de que las mujeres siempre están disponibles para el placer masculino.

Además, en términos prácticos, la industria del porno es mayoritariamente manejada por hombres, tanto en el área de producción y dirección como en el propio consumo, algo que también enfoca de una manera magistral Pleasure. También observamos cómo se retratan esos escenarios de subordinación femenina y dominación masculina, donde la mujer pasa a ser un objeto manipulable y que debe satisfacer las demandas del hombre, algo que puede implicar que se justifique y normalicen conductas violentas sexualmente, como es la violación.

El porno como herramienta de educación sexual

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Pleasure | Imagen cedida por Karma Films

Algo en lo que no indaga demasiado Pleasure es la manera en la que el porno puede dañar nuestra sociedad. En cualquier escena, si una mujer tiene cierta vestimenta (escote, botas, medias, minifalda…) implicaría necesariamente que la mujer desea tener relaciones sexuales o que está incitando a que esto ocurra. Algo similar pasaría con la idea de que está permitido tener relaciones sexuales con una mujer que ha consumido alcohol, porque si está en ese estado esta “buscando” que algún hombre la aborde para tener sexo. Como estos ejemplos habría unos cuantos que se usan como excusa y argumento en nuestro día a día para tratar de justificar todas las atrocidades que se cometen contra la mujer.

Otro aspecto a tener en cuenta y que tampoco se desarrolla en la película sería la forma en la que puede repercutir la pornografía en los más jóvenes, siendo a veces esta su principal fuente de información para su educación sexual. Gracias al porno, los hombres aprenden a relacionarse con el sexo opuesto de manera violenta y mecánica, sin tener en cuenta que ésta debe ser una relación de a dos en la que ambos consienten y están de acuerdo conque esto ocurra. Asimismo, la pornografía muestra las relaciones sexuales en general obviando las emociones y la afectividad que son uno de los componentes a tener en cuenta. Llegamos a la conclusión de una triste realidad: el porno más machista será la única clase de educación sexual a la que asistirá tu hijo o tu hija.

Una de las mejores cosas de Pleasure es plantearse todo esto, y debatirlo haciendo una crítica de lo que es el porno en realidad.

Pleasure es Eficaz, brillante y necesaria

En definitiva, Pleasure es una cinta impactante, imprescindible y para nada gratuita. Las escenas de sexo son simuladas, sí, pero su mensaje y puesta en escena es tan real que debería hacer temblar a cualquiera. Una película que plantea y pone sobre la mesa varios aspectos que jamás se tienen en cuenta acerca de los entresijos de una industria donde los sueños se pagan muy caros. Un debut pluscuamperfecto para su directora y protagonista. Una critica social cruda y necesaria. Sin duda una de las mejores películas del año.

5/5

Podcaster y gran amante del séptimo arte. Puedes escucharme en el podcast de Puro Vicio y en el de Soydecine.com

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