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Críticas de cine

Pobres Criaturas: Un ser ingobernable

Yorgos Lanthimos nos brinda una audaz comedia freudiana.

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Pobres Criaturas, la última película del laureado cineasta griego Yorgos Lanthimos, llegará a las salas españolas el próximo día 26 de enero de 2024.

Tras obtener el León de oro en el festival de Venecia, se espera que Lanthimos vuelva a agitar el panorama nacional e internacional con el estreno comercial de su nueva cinta, una arriesgada comedia protagonizada por la ganadora del Oscar, Emma Stone. El resto del reparto lo conforman nombres como Willem Dafoe, Mark Ruffalo, Christopher Abbot o Margaret Qualley.

Trailer y Sinosis de Pobres Criaturas

Bella Baxter es una joven revivida por el brillante y poco ortodoxo científico Dr. Godwin Baxter. Bajo la protección de Baxter, Bella está ansiosa por aprender. Hambrienta de la mundanidad que le falta, Bella se escapa con Duncan Wedderburn, un sofisticado y perverso abogado, en una aventura vertiginosa a través de los continentes. Libre de los prejuicios de su época, Bella se vuelve firme en su propósito de defender la igualdad y la liberación.

Crítica de Pobres Criaturas

Yorgos Lanthimos se sirve de la teoría psicosexual ideada por Freud para dibujar otra comedia negrísima – su filmografía ya cuenta con multitud de obras de este corte, entre ellas La Favorita o Langosta -, tan mordaz e inteligente como divertida. Bella Baxter, el personaje interpretado por una Emma Stone en estado de gracia, emprende aquí su peculiar viaje de autodescubrimiento y madurez a través de la sexualidad femenina. Un intenso y escarpado camino hacia la liberación de la mujer como individuo en clave de proceso constructivo y formación personal.

Motivado por la marciana – a la par que brillante – premisa del film, el entramado argumental se presenta como un juego infantil de carácter lúdico en el que Bella explorará un mundo absolutamente desconocido para ella desde un prisma muy peculiar. Su cuerpo – el de una mujer adulta y desarrollada -, revivido tras la muerte por una suerte de Doctor Frankenstein (Dafoe), es controlado por el cerebro de un neonato, propiciando así desternillantes dinámicas, rocambolescas situaciones y resultados verdaderamente imprevisibles.

La interpretación de Stone supone, seguramente, el trabajo más exigente al que se ha enfrentado la actriz a lo largo de su carrera. En un principio, se defiende y comunica mediante primitivas onomatopeyas y una exagerada gesticulación, para más adelante evolucionar y dotar a su personaje de una sorprendente profundidad intelectual, convirtiéndose en un ser ingobernable. Cuando su cerebro evoluciona y asoman esas frases punzantes en forma de one-liners, aparecen mensajes autoconscientes de empoderamiento que resuenan en las carcajadas del espectador, pero que al mismo tiempo golpean con fuerza a la sociedad, dominada por figuras masculinas. Figuras que quieren apagar la intensa y palpitante llama que nace en el interior de Bella y otras tantas mujeres. Salvo si ambos yacen en la misma cama, ahí si les interesa que se mantenga prendida, claro.

Barroquismo Steam-Punk

Sin caer nunca en lo soez, Pobres Criaturas se atreve a proponer estampas únicas. Algunas de ellas están cargadas de desnudez, dando lugar a secuencias explícitas, directas y arriesgadas, pero siempre dotadas de un buen gusto superlativo y un genuino sentido del humor. La aberrante y deforme planificación visual – marca de la casa -, va acompañada de una elegancia exquisita a la hora de disponer los elementos en pantalla. El vestuario formal de los emperifollados personajes y las variopintas, excéntricas y lujosas localizaciones, son parte de la elaborada narrativa ambiental de la película. Todo elemento que podamos vislumbrar al alzar la vista, está dispuesto como engranaje engrasado del potente motor que da inercia a la acción.

Las imágenes del cineasta griego suelen ser, en sí mismas, un ejercicio de abrumadora creatividad. En esta ocasión, abrazando un universo cuasi-fantástico, el director ha optado por una estética barroca de orientación steam-punk, moviéndose entre lo desfasado y lo posmodernista debido a la marcada influencia de la época vitoriana. El sobrecargado diseño de producción, los prominentes fondos artificiales, los lentes ultra-angulares – incluyendo los ya habituales ojos de pez -, y la cálida colorimetría, convierten cada uno de los encuadres en un auténtico deleite para los amantes de lo kitsch. Pequeños microcosmos que encapsulan la locura, a veces comedida y a veces desmedida, de este mundo tan particular.

Conclusión

Pobres Criaturas, es la última obra de un director que, ya desde hace tiempo, cuenta con el beneplácito de la academia y el favor tanto del público como de la crítica especializada. Esta obra derrocha personalidad, talento y trabajo por cada uno de sus costados, convirtiéndose así en una de las películas imprescindibles del año y erigiéndose con facilidad como uno de los mejores títulos que nos ha brindado la cartelera en los últimos tiempos. En ocasiones, las raras avis terminan siéndonos familiares. Nos hemos acostumbrado a disfrutar y valorar en sociedad y de manera popular del cine de Yorgos, eso significa que estamos avanzando.

Crítico de cine, realizador audiovisual, coleccionista y analista de la temporada de premios.