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Crítica de Reyka, thriller sudafricano lleno de suspense

La serie, un thriller criminal de Sudáfrica, sigue a una detective que va tras los pasos de un peligroso asesino

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4.5/5

Hay mucho trabajo en los campos de caña de azúcar de KwaZulu, Sudáfrica, pero aparte de eso, el paisaje, majestuoso, siempre está en calma. Cuando aparecen los cadáveres de varias mujeres, la vida de muchas personas se ve afectada, la investigación policial se complica, y poco a poco muchos misterios se van descubriendo. La serie que llega a Filmin el 21 de junio, Reyka, es interesante a muchos niveles, pero lo más importante es que engancha: su guion lleno de giros y entornos interesantes nos obligarán a no apartar la mirada de la pantalla.

Un guion de primer nivel

TRÁILER DE REYKA | BRITBOX

En Reyka la protagonista con ese nombre es una policía, atormentada por su pasado: fue secuestrada con 12 años por un granjero llamado Speelman, que la tuvo cautiva durante 3 años y medio. Años después vuelve a su tierra natal para investigar un caso que le pondrá contra las cuerdas, a ella y a sus compañeros. A su vez, estará en contacto nuevamente con su secuestrador, que se encuentra en prisión.

Lo que se le pide a un thriller policial como Reyka es que el suspense se mantenga a lo largo de todos sus episodios, y que las revelaciones que se nos van presentando sean como mínimo sorprendentes. El guion de Rohan Dickson y Jake Riddell sin duda tiene estos elementos. La investigación policial del caso del asesino en serie es interesante, por no hablar de la serie de implicaciones políticas y de intereses que esto desata. Es curioso ver cómo funcionan las cosas en esa parte de Sudáfrica, siempre teniendo en cuenta que se trata de una ficción, pero ser testigo de los órganos que rigen las cosas es sin duda interesante.

Nos enfrentamos a una serie de 8 episodios de 50 minutos cada uno, con lo cual, lo que se nos va a presentar va a ser extenso y lleno de detalles. El pasado de su protagonista es una de las claves para entender su contexto, y por ello todos los capítulos comienzan con una parte en 4:3 que nos muestra un extracto de la vida de Reyka mientras estuvo secuestrada. Todo esto nos va dando pistas de lo que sufrió, aunque en el momento, como en todo buen thriller, no entendemos del todo. El puzle se va completando mientras los minutos avanzan.

Una relación tóxica muy incómoda

Uno de los puntos fuertes y que más me ha chocado de Reyka es la relación entre sus dos protagonistas. Reyka y su secuestrador, Speelman, interpretados por Kim Engelbrecht e Iain Glen respectivamente. Con el paso de los capítulos vamos descubriendo el amor que sienten el uno por el otro, a pesar de que entendemos que por lo que pasaron. ¿Cómo puede seguir Reyka dudando sobre la naturaleza de su relación con Speelman cundo fue su secuestrador? Conocemos el síndrome de Estocolmo, pero esto va un paso más allá. Es incomodo ver las reacciones y el juego psicológico que le criminal sigue ejerciendo sobre ella incluso estando encarcelado.
Ir descubriendo las cosas que pasaron en aquella granja es duro, pero también como un trauma como aquel sigue 20 años después afectando a la vida de la protagonista, y cómo es incapaz de salir de ese agujero, incapaz de llevar una relación normal con su hija o su madre.

Las grandes interpretaciones de Reyka

El tándem protagonista, a priori, de Reyka, funciona a la perfección. Kim e Ian hacen un gran papel, dando vida a una relación desagradable a la que ellos le dan una autenticidad incómoda. Pero la serie va mucho más allá de esto, con una investigación policial llena de personajes muy interesantes. Desde la plantilla de policías, con personajes muy complejos que tienen historias interesantes, hasta el pastor evangélico de la zona que causa revueltas contra la policía para que suelten a algún sospechoso. Se acaba convirtiendo en una serie muy coral en la que cada personaje tiene sus grandes momentos.

Mi personaje favorito ha sido Soda, interpretado por Khayalethu Anthony, ya que consigue dotar a su personaje de una ambigüedad brutal, sembrando la duda entre sus intenciones y algo de ternura. Sin duda un gran trabajo que merece la pena ser mencionado. Es difícil mencionar todas las interpretaciones y quedarse con un personaje, y eso solo significa que hay un trabajo detrás que ha cuidado todos los detalles. Siempre es de agradecer.

Un entorno diferente

Algo que fascina durante el visionado de Reyka son sus localizaciones: se agradece ver entornos diferentes en un thriller como este. Siempre es un gusto poder ver ficciones de otros países ya que nos alejamos de lo conocido, y eso no hace más que acentuar nuestra incertidumbre, lo cual al género le viene muy bien. Los campos de caña de azúcar acaban siendo un personaje más, con unos planos de dron que nos los muestran de vez en cuando, para que recordemos que están ahí, en calma, testigo de los acontecimientos, pero en silencio. Algo que se encuentra en calma, pero que es donde ocurren las cosas malignas que se investigan.

También el estilo de vida y la jerarquía de la sociedad que se nos presenta resulta interesante: las familias dueñas de terrenos que llevan mucho tiempo cuidando de las tradiciones, las familias que se enriquecen del terreno, la pobreza y caos de algunas zonas en las que la policía no es bienvenida y pueden tener problemas… Descubrimos que no por ser policías tienen todas las ventajas imaginables. Se trata de una ficción, y nada es real, pero aun así ese contexto enriquece la serie.

Reyka es técnicamente muy buena

Reyka también es visualmente interesante: la fotografía oscura nos introduce en la fealdad de la situación. La importancia de los primeros planos para captar los detalles es genial. En la realización todo nos suena ya que hemos visto muchos thrillers de estas características, pero como el guion nos atrapa, la forma nos sigue atrayendo. Además, la violencia está muy bien rodada, y aunque no es demasiada, está muy bien integrada en la historia.

El maquillaje también es muy bueno, en los momentos en los que la forense investiga y vemos cadáveres podemos ver lo desagradable y brutal de la situación, pero sin llegar a ser más desagradable de lo normal.

La música dota de gran epicidad a los 8 episodios, tanto a los emocionales como a los que requieren una tensión extra. La importancia de la música la conocemos, pero yo me he dado cuenta a posteriori: eso es que la integración es total y tampoco destaca como para sacarnos de lo que estamos viendo.

Reyka: un thriller de primer nivel

Sí, Reyka me ha parecido un thriller de primer nivel, con un guion inteligente y muy interesante, lleno de giros que nos hacen querer ver siempre un capítulo más. Además de eso, los protagonistas son interesantes, y la relación de dos de ellos es sin duda incómoda, y ya que nos despierten estas sensaciones es muy positivo.

Nos hablan de la maternidad y la paternidad en muchas de las tramas y subtramas, por lo tanto, sacamos bastantes lecturas de este tema. Pero lo mejor, sin duda, es ver cómo progresa el caso de un asesino en serie en un contexto que nos resulta tan lejano. Una serie que acierta en todo. Si te gusta el género, no te la puedes perder en Filmin el 21 de junio.

Desde pequeño llevaba las cintas de VHS al salón en vez de usar juguetes. Crecí viendo cine, estudié realización y guion. Comparto el cine, mi estilo de vida, en CasadoConElCine. Una película no acaba en la pantalla, continúa en la conversación que crea.

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