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Críticas de cine

We were once kids: El lado oscuro de la obra de culto

El lado oscuro tras la obra de Larry Clark

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3/5

En 1995, Larry Clark incendiaba la industria cinematográfica con Kids. We were once kids es un documental que llega a Filmin, dirigido por Eddie Martin y escrito y producido por Hamilton Harris, que nos cuenta el lado oscuro de la historia detrás de las cámaras.

El documental no deja en muy buen lugar a Larry Clark. El cineasta nacido en Tulsa se negó a participar en esta producción que le sitúa como cómplice por omisión de algunas de las tragedias ligadas a la película.

Así empezó todo

Larry Clark es fotógrafo antes que cineasta. Hijo de la fotógrafa Frances Clark, el joven Larry tuvo que ayudar en el negocio desde pequeño.

El primer gran impacto en su vida fue su alistamiento forzoso para ir a la guerra de Vietnam. De esa época surge su primer trabajo artístico, el libro fotográfico Tulsa. En él, retrata el uso habitual de drogas por parte de los soldados estadounidense. Unas drogas que él también declaraba consumir abiertamente.

La controversia empezó a perseguirle tras su segunda publicación en 1983, Teenage Lust era una nueva compilación fotográfica que incluía fotos de sexo explícito y adolescentes consumiendo drogas en las calles de Nueva York.

En uno de sus trabajos fotográficos, conoció a un joven skater que le fascinó. Su nombre era Harmony Korine y, tras hacerle unas fotos, el chico le dijo que había escrito un guion. Clark le animó a pulirlo y le dio algunas ideas. El guion acabaría por convertirse en Kids, el debut tras las cámaras del cineasta.

Reclutando a los actores de Kids

We were once Kids cuenta como el director, cercano a los cincuentena, empezó a dejarse ver por los lugares que frecuentaban los jóvenes skaters de Nueva York.

Vestido como uno de ellos y, a pesar de las reticencias iniciales, acabaron por confiar en ese hombre extraño que actuaba como si fuera uno más de la pandilla.

Así fue cómo fue convenciendo a algunos de ellos de participar en el rodaje de la película. Para esos chavales de barrios marginales, la oferta sonaba a oportunidad de abandonar esa vida llena de drogas y violencia.

La fama de Kids

Hamilton Harris, uno de los actores de Kids y el artífice principal de este documental, cuenta cómo la fama les pilló desprevenidos.

La película trajo consigo tanta controversia que estaba en boca de todos, fans y detractores. La crudeza de las imágenes era tal, que algunas personas pensaban que se trataba de un documental en lugar de una obra de ficción.

En parte lo era. La experiencia que Korine volcó en su guion era similar a la de esos chicos neoyorkinos. Recibían instrucciones y se dedicaban a ser ellos mismos.

La tragedia que narra We were once kids

Por si alguien, como un servidor, no conoce exactamente lo que vino después, no vamos a entrar en detalles. No sería justo arruinar la carga emocional del último tramo de la cinta.

En realidad, todo el documental está cubierto de un halo de nostalgia y amor por todas las personas que aparecen en él.

Digamos que lo que sucedió tras el rodaje no deja en buen lugar al polémico director. A decir verdad, la explicación de los métodos durante la planificación y el rodaje tampoco le hacen un favor.

Sin embargo, y en pos de la objetividad, debemos resaltar que solo conocemos un lado de la historia. Aún así, fue el propio Clark el que se negó a aportar el suyo.

Nuestra valoración de We were once kids

En We were once Kids, Eddie Martin y Hamilton Harris nos llevan de la mano entre bambalinas.

Con una gran cantidad de material en vídeo, pocos medios y mucho cariño, la cinta sirve de homenaje a una generación de amigos que vivieron una experiencia única durante el rodaje de Kids.

El documental analiza las vidas de algunos de los jóvenes actores no profesionales y su trayectoria desde las calles de Nueva York hasta su participación en la obra de culto de Larry Clark.

Se respira verdad en las imágenes, en la forma emotiva de narrar lo que vemos y en la música que acompaña el metraje. La verdad de una tragedia que, a día de hoy, sigue resonando.

Nacido en Las Palmas. Licenciado en filología inglesa. Autor del libro de relatos "Siluetas" y de la novela "Las sombras que fuimos". Cocreador de la página de cine B Entre ninjas y lagartos. Actualmente reside en Maine (EEUU)

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